Excursión al campo

Excursión al campo

 

 

El chico en camiseta picaba el palo contra los rescoldos que quedaban.

-“Pero cuando de la cenizas, del frío, del vacío y de los gritos ahogados carentes de respiración y de la quietud más desesperante, resurge en nuestros corazones, en cada palmo de nuestro cuerpo, esa vibración atenuante, y esa debilidad tan fortificante que ablanda nuestro pecho, que ablanda nuestra mirada, estamos ante la señal inequívoca de que, al fin y al cabo, estamos vivos”:

Recitaba el hombre que se encontraba de pie, al lado del chico que jugueteaba inocentemente con el palo sobre los rescoldos que revoloteaban en el aire, siguiendo el rastro sutil del río que corría bajo la mirada de aquel hombre , que resultaba ser el padre de un chico que hace días atrás se perdió en el bosque de la calderona.

26.05.08.

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